"Los ojos del Señor están en todo lugar, vigilando a los buenos y a los malos".
(Proverbios 15:3).
La religión nos presenta a un Cristo muerto, un Cristo que aùn permanece en el madero en el cual fue crucificado. Nos dicen que es una alegoría (representación en la que nos dicen que es algo simbólico), pero si así fuera, nos tendrían que presentar solamente el madero, pues esa es la verdadera alegoría porque esa es la absoluta verdad. Claro que nuestro Señor estuvo en ese madero, pero estuvo... no està. El resucitò y fue llevado al cielo y mora a la diestra del Padre, y es el único que intercede por nosotros (encontramos TODO èste mensaje en Romanos 8:34 literalmente).
Ahora bien, hay personas que piensan como pensaban los saduceos del tiempo de nuestro Señor, que no habrá resurrecciòn alguna para los mortales. La escritura nos dice lo contario, que sì la habrà tanto para buenos como para los malos (vea Apocalipsis 20:12). Y que cuando los libros se abran, habrán recompensas para buenos y para malos. ¡Ahora entendemos, entonces! El por què, el Señor con sus ojos està pendiente en todo lugar, "vigilândonos" a todos los hombres para verificar si actuamos bien o mal. Lo que se siembra es lo que se cosecha, sembremos el bien y tendremos bien; sembremos el mal y cosecharemos tormentas.
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