jueves, 25 de febrero de 2016

El corazòn alegre.

"El corazón alegre se refleja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu".
(Proverbios 15:13).

El ser humano tiene la característica que puede disimular muy bien ciertas situaciones, por ello, una persona puede hacer creer a otra o a otras, que va por un camino pero en realidad va por otro, la política es el ejemplo màs claro de ello. Pero, hay algo que el ser humano no puede fingir, y es la felicidad. Se dice de muchas personas que son como el payaso, que por fuera rìen pero por dentro lloran, pero la realidad es que uno puede percibir quièn es feliz y quien no.

Aceptamos que el hombre o la mujer feliz ciento por ciento no existen, pero una relativa y estable felicidad sì que las hay. Y esa felicidad se refleja en el rostro de las personas. Observando por las calles nosotros podemos ver los rostros fruncidos de personas preocupadas, de personas temerosas, o afanadas por sus deudas, por sus compromisos no cumplidos, y, también vemos personas inmensamente felices que sonríen abiertamente. ¿Còmo se logra? La escritura nos enseña que la clave es "contentamiento". El Apóstol Pablo nos enseña que no importa la situación difícil que estemos pasando, que la gratitud a Dios demostrada con estar contentos por lo que èl nos manda, es la clave de estar feliz. En Filipenses 4:11 nos exhorta: "He aprendido a contentarme en la abundancia y en la escasez..."  La otra clave es: He aprendido, o sea que es una disciplina voluntaria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario