lunes, 15 de febrero de 2016

Nuestras respuestas.

"La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego".
(Proverbios 15:1).

En casi todas partes del mundo estamos viviendo guerras internacionales o internas; en el trabajo estamos viviendo guerras con los jefes o con los empleados; en las familias mismas estamos viviendo guerras y separaciones, y, si analizamos cualquiera de èstas situaciones TODAS han iniciado por las palabras àsperas o fuera de tono que se han dado, y porque el otro no ha sabido callar o ha respondido de mala forma.

La escritura nos muestra que una blanda respuesta calma al enojado, y esa, es una receta que funciona siempre. Ojalà nuestra oración constante vaya encaminada no solamente a pedir lo que necesitamos para el diario vivir de nuestra gente; las necesidades de otros que están màs limitados que nosotros sino también para que nuestro enojo, nuestra ira, nuestros sentimientos encontrados sean calmados por el Espíritu Santo de Dios, y que nuestras palabras y nuestras acciones estèn encaminadas a no pelear con nadie. A dar una blanda respuesta a cambio de una groserìa, de un abuso, de alguna injusticia. "Si es posible.. en lo que a vosotros dependa, estad en paz con todos" nos dice el Apóstol en Romanos 12:18. Hay versiones que dicen: "Si se puede hacer", o, "si os es posible". Conclusión: No es fácil, pero se puede.

No hay comentarios:

Publicar un comentario