jueves, 31 de marzo de 2016

Bendiciòn y prosperidad.

"El que atiende a la palabra, prospera. ¡Dichoso el que confía en el Señor!"
(Proverbios 16:20).

Es muy común entre los creyentes cometer el siguiente error: "Alguien estrena un auto; se pasa a vivir a su casa propia; o lo ascienden en su trabajo, etc. y lo primero que escucha de algunos otros creyentes es: "Dios te bendijo". ¡NO!  Dios no lo bendijo... lo prosperò.

Cuando nosotros estudiamos el libro de los Efesios (que es la palabra como dice nuestro proverbio de hoy), nos damos cuenta que Dios a los creyentes ya los bendijo desde "antes" de la creación del mundo, por ello fue que los "predestinò"; por ello fue los "justificò"; por ello es que los està "santificando". Entonces, lo que hace cuando ellos le escuchan y le obedecen es darles las "añadiduras" que ofreció a los que depositan sus vidas completamente en èl. Por medio de las escrituras nosotros podemos ver que Dios "tiene" con què prosperarnos, "puede" prosperarnos, pero necesita que nosotros reaccionemos positivamente para que èl nos "quiera" prosperar. ¿Y còmo lo hacemos? Pues administrando bien nuestro tiempo, nuestros recursos y nuestros talentos a favor de su propósito y no del nuestro. ¿Cuàl es su propósito? No olvidemos al pobre, al necesitado, al enfermo, al anciano, a los hambrientos. Eso es confiar en Jehová.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Antes de la caìda...

"Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu".
(Proverbios 16:18).

A lo largo de la historia nosotros podemos observar que toda persona que se ha llenado de soberbia y de altivez ha caìdo vergonzosamente en público. Muchos son los personajes que se han atrevido a jactarse de sì mismos, de sus triunfos, de sus éxitos, de su fama, de su fortuna, hasta se han querido burlar de Dios diciendo que son màs famosos que Jesucristo, o, que no necesitan de Dios para salir adelante...pero todos han caìdo por haber tentado la gloria de Dios.

La palabra dice que: "Dios no comparte su gloria con nadie" (Isaías 42:8). Todo lo que somos, en dònde estamos, lo que tenemos, todo eso, se lo debemos a Dios. El es el dueño y creador del mundo, del hombre y de todo lo que existe (Salmo 24:1), por ello es que no podemos ni mucho menos debemos ser jactanciosos pues en el momento que èl quiera nos quita o nos da. No es por nuestro trabajo que tenemos o que poseemos, pues si fuera así, los que trabajan màs horas que nosotros debieran de tener màs. Lo que nos corresponde es hincarnos y estar agradecidos con Dios por su bondad, su misericordia, y su buena voluntad para con nosotros por lo que nos permite administrar, y por supuesto, administrarlo bien. Lo que implica compartirlo con el necesitado, no solamente pensar con egoísmo y querer cada dìa màs para nosotros. Recordemos: NO seamos soberbios ni altivoz.

martes, 29 de marzo de 2016

La bifurcaciòn en el camino.

"El camino del hombre recto evita el mal; el que quiere salvar su vida, se fija por dònde va".
(Proverbios 16:17).

Todos los días el hombre se levanta y tiene la alternativa de tomar uno de dos caminos, esto es en cualquier área de su vida. Es tan real como tan automàtico que quizás por ello es que no nos damos cuenta. Pero, siempre estamos  tomamos decisiones en medio de dos alternativas. Podemos levantarnos optimistas o podemos levantarnos victimizados. Podemos ir al trabajo por el camino de siempre o podemos ir por otro camino.

El hecho es que cualquier camino que tomemos, o sea, cualquier decisión que tomemos, tiene un fin diferente al que tenía el otro camino o la otra decisión. En ocasiones esos caminos  o esas decisiones son reversibles, pero generalmente no lo son. La vida es muy corta, pues dice la escritura que aùn para los que viven ochenta o noventa años es poca. Entonces, las preguntas son ¿Què haremos en esos pocos años? ¿Còmo lo haremos? ¿Què herencia espiritual dejaremos a nuestras generaciones? O, ¿Acaso somos de los que pensamos que a los herederos hay que dejarles cuentas de banco, casas, y muchas cosas materiales sin saber què uso harán de ello, por no tener a Dios en su corazón? Heredemos a nuestras generaciones las bendiciones espirituales que Dios ofrece a los suyos, tomando decisiones de la mano de Dios, pues eso evitarà el camino malo para nosotros y para los nuestros.

lunes, 28 de marzo de 2016

Màs vale...

"Màs vale adquirir sabiduría que oro; màs vale adquirir inteligencia que plata".
(Proverbios 16:16).

¿Quièn de nosotros no desea vivir mejor que lo que vivieron nuestros padres? y ¿Quièn de nosotros no desea que nuestros hijos vivan mejor de lo que estamos viviendo nosotros? No tiene absolutamente nada de malo que nos esforcemos, que trabajemos duro, y que aprovechemos cada oportunidad que la vida nos da para salir adelante. Pero, de eso, a que el trabajo y las metas materiales se nos conviertan en una obsesión es otra situación.

Debemos trabajar para el sustento, la vivienda y las necesidades principales, pues sin ellas cubiertas también hemos de reconocer que tener paz y tranquilidad es muy difícil. Pero Dios nos incita a que antes de afanarnos en acumular oro o plata mejor acumulemos sabiduría e inteligencia. Nosotros podemos acumular oro y plata pero èstas no nos darán sabiduría e inteligencia. Y sì podemos acumular sabiduría e inteligencia y èstas a su vez nos darán el oro y la plata. Porque lo que Dios  nos està diciendo es que durante nuestra vida "vale màs" transitar con sabiduría e inteligencia que con dinero, porque la sabiduría y la inteligencia son su respaldo en todo lo que emprendamos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

El favor del rey.

"El rostro radiante del rey es signo de vida, su favor es como lluvia en primavera".
(Proverbios 16:15).

Imagínese usted que el señor presidente de su nación necesita algo en un momento de emergencia, y que, por esas situaciones de la vida que uno no comprende es usted a quien le sacarlo de apuros o es usted la primera persona que se apunta para auxiliarlo. ¿Còmo cree usted que reaccionarà el señor presidente para con usted?  La lógica nos dice que èl queda impresionado pero también agradecido, lo que significa que èl quede aunque sea un poco comprometido para con usted o algún miembro de su familia. Y que, cuando usted tenga una necesidad èl estè dispuesto a tenderle la mano, y al mencionar el nombre de èl las puertas se tienen que abrir para cubrir su necesidad.

Ahora pasemos al área espiritual, una persona ora porque no tiene què comer, usted siente en el corazón llevarle unas libras de comida y se apresura a llevarlas. Preguntamos ¿Se imagina usted el gozo en el corazón de Dios? ¿Cree usted que Dios no queda comprometido con usted? ¿Cree usted que la próxima vez que usted le pida algo al Señor, èl lo hará esperar? Muchas son las personas que claman a Dios hoy, y quieren su respuesta en cinco minutos. Pero, preguntamos ¿La última vez que Dios le pidió algo para otro su hijo, se apresurò usted a obedecer?  Si no lo hizo así  ¿Còmo espera un pronto favor de Dios para usted?  El favor de Dios lo obtenemos solamente cuando èl cuenta con el nuestro e incondicional no por interès.

martes, 22 de marzo de 2016

La complacencia de Dios.

"El rey se complace en los labios honestos; aprecia a quien habla con la verdad".
(Proverbios 16:13).

Cuando pensamos en una persona honesta generalmente pensamos en alguien que es honrado, que no roba, y eso es cierto, pero el significado de honesto va màs allà. El diccionario define como una persona honesta a toda aquella que es confiable por el hecho de ser decente, decorosa, razonable, justa y proba en todo sentido.

De allì que, cuando pensamos en èste verso y reflexionamos en que el rey aquí es una parábola de Dios, nos damos cuenta que las personas que agradan a Dios son personas que viven aplicando a sus vidas todas esas cualidades que acabamos de mencionar. Así, vemos còmo todos los patriarcas, algunos de los reyes de Israel, los discípulos, Pablo, Bernabè, Tito, Filemón, y muchos de nuestros evangelistas contemporáneos han recibido la gracia de Dios por vivir bajo esas condiciones de disciplina. ¿Hemos soñado nosotros con tener la gracia de Dios para cumplir con el propósito de Dios para nuestra vida? Pues entonces hemos de vivir como vivieron los santos que nos han antecedido con honestidad completa.

lunes, 21 de marzo de 2016

Pesas y balanzas.

"Las pesas y las balanzas justas son del Señor, todas las medidas son hechura suya".
(Proverbios 16:11).

Cuando uno lee por primera vez èste verso se cree que Dios les està hablando a los comerciantes para que no roben. Pero en realidad si analizamos detenidamente el pensamiento se aplica a todos los renglones de la vida de toda persona. Aunque debemos aceptar que primeramente nos està hablando a los que nos consideramos su pueblo.

Dios desea que vivamos bajo un sistema de vida que sea una carta abierta a los demás, que tengamos un sistema de vida no que tengamos una religión con ritos y tradiciones. Dios quiere que prediquemos con nuestra forma de vida. Era y es conmovedor leer las palabras del gran predicador Charles Spurgeon cuando decía: "Vive tu vida cristiana de tal forma que si fuera necesario... tengas que predicar". Tremenda expresión, pues todos queremos hacer lo contrario y tener los mejores resultados. Ciertamente hemos de predicar la palabra de Dios pues esa es la gran comisión, pero què mejor que hacerlo con el ejemplo y no con tanta palabrerìa. Que las personas que nos conocieron hace 25 o 30 años puedan ser fieles testigos que somos otras personas en el mismo empaque. Esas son pesas y balanzas justas no solamente las de los comerciantes.