"Clama la sabiduría en las calles y llama".
(Proverbios 1:20 y 24).
Nuestra bisabuela materna a quien llamábamos Mamà Sofía, nos decía todos los días: "Mijo, echà pan a tu matate". (El matate es una bolsa echa de fibras que los aborígenes utilizan aquí en Guatemala para llevar cargas menores pero esenciales para el dìa). Esto nos lo decía para que aprendiéramos lecciones por lo que les pasaba a otros, con el motivo de que no tuviéramos nosotros que pasar esas experiencias para aprender. Generalmente lo decía cuando las lecciones se aprendiàn por medios muy dolorosos.
Pues bien, Dios nos hace un llamado similar cuando nos dice que la sabiduría està en las calles, lo que implica que todos los días vemos a personas haciendo y diciendo lo que no deben, y que debemos aprender de ellos para no tener que vivir lo que ellos están viviendo. Y prueba de ello es còmo termina ese pequeño contexto en los versos 24 en adelante: "Como ustedes no atendieron cuando yo llamè, ni hicieron caso cuando les extendí la mano... ahora me burlarè de ustedes cuando caigan en desgracia". En otras palabras, si no atendemos a la sabiduría la desgracia viene porque viene.
Todo sale a bien, a los que han sido llamados de acuerdo a SU propósito...
viernes, 31 de julio de 2015
jueves, 30 de julio de 2015
Compartir.
"Comparte tu suerte con nosotros y compartiremos contigo lo que obtengamos".
(Proverbios 1:14).
El impìo encanta al pìo inocente haciéndole creer que la vida se puede ganar y vivir fácilmente; que el trabajo duro es para los tontos; que la astucia es mejor que la inteligencia. Lo que no le dicen a los pìos incautos es que, la astucia es del diablo mientras que la inteligencia viene de Dios. Cuando ya lo han atrapado lo involucran en crímenes y lo enamoran con riquezas mal habidas. Pero ¿por què es que al final también le va mal al pìo? Porque no se fijò en lo que le dijeron: "comparte tu suerte con nosotros".
Cuando uno escucha la palabra "compartir" es fácil querer ir con ellos, pues ¿a quièn no le gusta estar con otros y disfrutar de lo que los otros tienen?. Sin embargo, lo que el pìo no entiende es que està compartiendo "su" bendición, su buena suerte, la protección de Dios con ellos. Pues no le dicen comparte "nuestra" suerte. Aùn y cuando, lo que al final sucede es que ellos dicen: y compartiremos contigo lo que obtengamos, y ¿què es lo ellos obtienen?: cárcel, vergüenza, marginamiento, castigos.
(Proverbios 1:14).
El impìo encanta al pìo inocente haciéndole creer que la vida se puede ganar y vivir fácilmente; que el trabajo duro es para los tontos; que la astucia es mejor que la inteligencia. Lo que no le dicen a los pìos incautos es que, la astucia es del diablo mientras que la inteligencia viene de Dios. Cuando ya lo han atrapado lo involucran en crímenes y lo enamoran con riquezas mal habidas. Pero ¿por què es que al final también le va mal al pìo? Porque no se fijò en lo que le dijeron: "comparte tu suerte con nosotros".
Cuando uno escucha la palabra "compartir" es fácil querer ir con ellos, pues ¿a quièn no le gusta estar con otros y disfrutar de lo que los otros tienen?. Sin embargo, lo que el pìo no entiende es que està compartiendo "su" bendición, su buena suerte, la protección de Dios con ellos. Pues no le dicen comparte "nuestra" suerte. Aùn y cuando, lo que al final sucede es que ellos dicen: y compartiremos contigo lo que obtengamos, y ¿què es lo ellos obtienen?: cárcel, vergüenza, marginamiento, castigos.
miércoles, 29 de julio de 2015
No vayas con ellos.
"Hijo mìo, si los pecadores quieren engañarte, no vayas con ellos".
(Proverbios 1:10).
Cuando Dios le diò sus leyes y sus normas a su pueblo, una de ellas era: "No te unas a yugo desigual". ¿Por què pidió eso Dios a los suyos? Bueno, una de las respuestas es porque si uno camina de cerca con otra persona que no piensa lo mismo que uno; que no tiene los mismos ideales; que no tiene los mismos conceptos; que no tiene los mismos lineamientos; que no tiene los mismos principios básicos de educación espiritual. ¿Còmo podrán llegar al mismo lugar?
Supongamos que una persona honesta y temerosa de Dios (que debería ser el caso de todo creyente), se une en sociedad con una persona que no tiene a Dios, o que, tan sòlo dice tenerlo (yugo desigual), y para hacer negocios el no creyente "decide o propone" que hay que dar "mordidas o palancas" para poder mover la mercadería ¿què hace el creyente?. Si sigue el camino de Dios ¡està probando que es un yugo desigual! pues no lo hará. Y si sigue el camino del socio ¡Igualmente estarà probando que es un yugo desigual! pues estarà haciendo algo que no agrada a Dios. Por ello es que Dios dice CLARAMENTE... No vayas con ellos.
(Proverbios 1:10).
Cuando Dios le diò sus leyes y sus normas a su pueblo, una de ellas era: "No te unas a yugo desigual". ¿Por què pidió eso Dios a los suyos? Bueno, una de las respuestas es porque si uno camina de cerca con otra persona que no piensa lo mismo que uno; que no tiene los mismos ideales; que no tiene los mismos conceptos; que no tiene los mismos lineamientos; que no tiene los mismos principios básicos de educación espiritual. ¿Còmo podrán llegar al mismo lugar?
Supongamos que una persona honesta y temerosa de Dios (que debería ser el caso de todo creyente), se une en sociedad con una persona que no tiene a Dios, o que, tan sòlo dice tenerlo (yugo desigual), y para hacer negocios el no creyente "decide o propone" que hay que dar "mordidas o palancas" para poder mover la mercadería ¿què hace el creyente?. Si sigue el camino de Dios ¡està probando que es un yugo desigual! pues no lo hará. Y si sigue el camino del socio ¡Igualmente estarà probando que es un yugo desigual! pues estarà haciendo algo que no agrada a Dios. Por ello es que Dios dice CLARAMENTE... No vayas con ellos.
martes, 28 de julio de 2015
Escucha
"Hijo mìo, escucha las correcciones de tu padre".
(Proverbios 1:8).
¡Què difícil es escuchar! A la gran mayoría de las personas se les escucha decir: "es que yo hablo poco porque tengo miedo; o, yo soy de poco hablar", pero a la hora buena cuando toman el micrófono no lo sueltan nunca, y no se dan cuenta del efecto que pueden llegar a causar en la o las personas. Como siervos del Señor y como ovejas que somos, nos hemos dado cuenta lo difícil que es para todas las personas escuchar, y màs aùn, el obedecer instrucciones.
¿Por què es difícil escuchar? Sencillamente por la falta de interés en lo que escuchamos. Pues cuando algo nos interesa sì que escuchamos y hasta tomamos nota. Y, por què es tan difícil obedecer, pues simplemente porque no escuchamos lo que había que hacer. El proverbio nos dice: "Escucha la corrección de tu padre, y no abandones las enseñanzas de tu madre". Dios es nuestro padre espiritual y nos habla, no lo ignoremos; y la iglesia es nuestra madre espiritual, no la abandonemos.
(Proverbios 1:8).
¡Què difícil es escuchar! A la gran mayoría de las personas se les escucha decir: "es que yo hablo poco porque tengo miedo; o, yo soy de poco hablar", pero a la hora buena cuando toman el micrófono no lo sueltan nunca, y no se dan cuenta del efecto que pueden llegar a causar en la o las personas. Como siervos del Señor y como ovejas que somos, nos hemos dado cuenta lo difícil que es para todas las personas escuchar, y màs aùn, el obedecer instrucciones.
¿Por què es difícil escuchar? Sencillamente por la falta de interés en lo que escuchamos. Pues cuando algo nos interesa sì que escuchamos y hasta tomamos nota. Y, por què es tan difícil obedecer, pues simplemente porque no escuchamos lo que había que hacer. El proverbio nos dice: "Escucha la corrección de tu padre, y no abandones las enseñanzas de tu madre". Dios es nuestro padre espiritual y nos habla, no lo ignoremos; y la iglesia es nuestra madre espiritual, no la abandonemos.
lunes, 27 de julio de 2015
El temor.
"El temor del Señor es el principio de la sabiduría".
(Proverbios 1:7).
Muchos son quienes aman a Dios pero lamentablemente hay muchos otros que le tienen miedo, quizás por ello es que le temen a la muerte y no quieren ni mencionar tal evento en sus vidas o las de sus seres amados, como si con ello, evitaran morir ellos o les evitaran morir a los suyos. Cuando la palabra de Dios nos dice que debemos "temer" a Dios para adquirir sabiduría. No nos està hablando de tenerle miedo, sino de tener un "temor o respeto reverente" a Dios. En otras palabras: no es lo mismo respetar, honrar y obedecer a alguien que tenerle miedo.
Si tenemos ese temor o respeto reverente a Dios atenderemos sus consejos, atenderemos sus mandamientos; estaremos pendientes de no traspasar sus normas, y eso, nos hará unas personas libres, limpias, transparentes, discretas, personas que tienen buen discernimiento de los tiempos, de las personas, de las situaciones, y eso, es lo que nos hará ser personas sabias. En cambio termina diciendo el verso que: las personas necias (o sea las que no tienen temor reverente o respeto por Dios), desprecian también la disciplina y nunca llegan a actuar sabiamente.
(Proverbios 1:7).
Muchos son quienes aman a Dios pero lamentablemente hay muchos otros que le tienen miedo, quizás por ello es que le temen a la muerte y no quieren ni mencionar tal evento en sus vidas o las de sus seres amados, como si con ello, evitaran morir ellos o les evitaran morir a los suyos. Cuando la palabra de Dios nos dice que debemos "temer" a Dios para adquirir sabiduría. No nos està hablando de tenerle miedo, sino de tener un "temor o respeto reverente" a Dios. En otras palabras: no es lo mismo respetar, honrar y obedecer a alguien que tenerle miedo.
Si tenemos ese temor o respeto reverente a Dios atenderemos sus consejos, atenderemos sus mandamientos; estaremos pendientes de no traspasar sus normas, y eso, nos hará unas personas libres, limpias, transparentes, discretas, personas que tienen buen discernimiento de los tiempos, de las personas, de las situaciones, y eso, es lo que nos hará ser personas sabias. En cambio termina diciendo el verso que: las personas necias (o sea las que no tienen temor reverente o respeto por Dios), desprecian también la disciplina y nunca llegan a actuar sabiamente.
sábado, 25 de julio de 2015
Para discernir.
"Para discernir el proverbio y la parábola, los dichos de los sabios y sus enigmas".
(Proverbios 1:6).
Dios desea que sepamos la diferencia entre una y otra situación; entre uno y otro pensamiento; entre una u otra acción. Un proverbio es una frase que se repite invariablemente, para que recibamos una enseñanza, ejemplo: "El que a buen palo se arrima, buena sombra le cobija", refrán que se refiere a acercarse a una persona inteligente o preparada para que nos de un consejo. Una parábola es una narración breve y simbólica que también nos enseña algo. El mejor ejemplo son todas las que Jesús les dijo a sus discípulos en los evangelios.
Dios también quiere que, por medio de leer y estudiar los Proverbios, aprendamos a entender lo que nos han dicho los sabios y sus enigmas. Básicamente es que entendamos la interpretación de tantas y tantas profecías y promesas que EL nos diera por medio de la boca de sus profetas, los profetas antiguos.
(Proverbios 1:6).
Dios desea que sepamos la diferencia entre una y otra situación; entre uno y otro pensamiento; entre una u otra acción. Un proverbio es una frase que se repite invariablemente, para que recibamos una enseñanza, ejemplo: "El que a buen palo se arrima, buena sombra le cobija", refrán que se refiere a acercarse a una persona inteligente o preparada para que nos de un consejo. Una parábola es una narración breve y simbólica que también nos enseña algo. El mejor ejemplo son todas las que Jesús les dijo a sus discípulos en los evangelios.
Dios también quiere que, por medio de leer y estudiar los Proverbios, aprendamos a entender lo que nos han dicho los sabios y sus enigmas. Básicamente es que entendamos la interpretación de tantas y tantas profecías y promesas que EL nos diera por medio de la boca de sus profetas, los profetas antiguos.
viernes, 24 de julio de 2015
Escuche.
"Escuche esto el sabio, y aumente su saber; reciba dirección el entendido".
(Proverbios 1:5).
Los Proverbios le dan aumento de sabiduría al sabio. Una de las situaciones màs difíciles de tratar el hombre con el hombre, es cuando hay ignorancia o desconocimiento de una de las partes pues todos tenemos conceptos e ideas preconcebidas, y, quien posee un poquito de sabiduría y entendimiento razona, pero aquèl que no la o no lo tiene no lo hace, lo que provoca las grandes confrontaciones.
El entendido recibe dirección. ¿Quièn sale de su casa sin saber a dònde va? ¿Quièn emprende un viaje, una empresa, una tarea sin tener un plan, una estrategia, una táctica? Solamente el insensato. Por ello es que Dios desea que leamos y estudiemos los Proverbios, pues ellos nos dan dirección. Con lo cuàl no solamente nos facilitamos nuestras propias vidas sino obtenemos capacitación para ayudar a otros.
(Proverbios 1:5).
Los Proverbios le dan aumento de sabiduría al sabio. Una de las situaciones màs difíciles de tratar el hombre con el hombre, es cuando hay ignorancia o desconocimiento de una de las partes pues todos tenemos conceptos e ideas preconcebidas, y, quien posee un poquito de sabiduría y entendimiento razona, pero aquèl que no la o no lo tiene no lo hace, lo que provoca las grandes confrontaciones.
El entendido recibe dirección. ¿Quièn sale de su casa sin saber a dònde va? ¿Quièn emprende un viaje, una empresa, una tarea sin tener un plan, una estrategia, una táctica? Solamente el insensato. Por ello es que Dios desea que leamos y estudiemos los Proverbios, pues ellos nos dan dirección. Con lo cuàl no solamente nos facilitamos nuestras propias vidas sino obtenemos capacitación para ayudar a otros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)