"En el crisol se prueba la plata y en el horno ser prueba el oro, pero al corazón lo prueba el Señor".
(Proverbios 17:3).
En el trabajo tenemos que probar los materiales que vamos a utilizar, un pintor no puede tomar a primas cualquier acuarela o cualquier pincel, tiene que probarlos; un constructor no puede tomar a primas cualquier clase de hierro o de ladrillo, debe probarlo primero; un mèdico no recomienda cualquier medicina a priori, se asegura que sea buena antes de recetarla. ¿Cuàl es la razón de todo ello? Pues que todos queremos el mejor resultado para nuestro propósito.
Pasando a otro plano, quizás ahora entenderemos el por què Dios permite que el hombre no tenga un camino despejado de problemas y de obstáculos en la caminata espiritual. El crisol, es una cavidad de grafito que soporta los 500 grados centígrados, y, existen algunos que soportan hasta 1,500. Sirven para purificar el oro y la plata que son materiales sin valor en los cielos. La respuesta es entonces "con razón" tenemos tantas pruebas, y algunas tan duras, que nos marcan de tal manera que Dios ya puede utilizarnos para predicar su palabra, pues "ese" es su propòsito. Lamentablemente, por los lobos vestidos de ovejas que hay en el ministerio de la palabra de Dios, muchos piensan que la iglesia es una "trampa" de exprimir el dinero de los demás, y tristemente no pueden ver que la iglesia es la nueva Arca de Noè que salvarà al hombre y muy pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario