miércoles, 27 de abril de 2016

El revoltoso.

"El revoltoso siempre anda buscando camorra, pero se las verà con un mensajero cruel".
(Proverbios 17:11).

Los que nacimos en las décadas de los años 40`s y 50`s del siglo pasado, vimos el nacimiento de una especie entre las generaciones, una especie de rebelde que se paraban en las esquinas a buscar pleitos, todos con un corte de pelo con lo que se llamaba "copete"; las camisas abiertas hasta el tercer o cuarto botón; y mangas arremangadas casi hasta el hombro para mostrar su musculatura. Dicha especie de rebeldes fueron conocidos como los "pachucos" del barrio. Lejos estábamos de pensar que iban a evolucionar en grupos, lo que luego conocimos como "pandillas". Pero màs lejos estábamos aùn de pensar que se iban a convertir en las famosas "maras", y cuyas pràcticas van desde el despojo a la fuerza de los bienes ajenos, pasando por el asesinato hasta llegar a pràcticas satànicas.

Dios también tiene personas que quiere agrupar, pero su finalidad es totalmente contraria a la de las maras. Este grupo tiene como finalidad el amor, la paz y ayudar a cubrir las necesidades materiales y espirituales de los demàs. Se llaman sus "discípulos" y son los encargados de lo que Dios mismo llamò "La gran comisión". Esto es, reclutar personas para instruirlas en el amor de su palabra para que luego vayan a las naciones y consuelen al afligido, alimenten al hambriento, vistan al desnudo, le den de beber al sediento, visiten al preso. Terminamos diciendo que ambos grupos tendrán un final, pero mientras que los primeros (maremos) serán destruidos y quemados, los segundos (los discípulos) tendrán un galardón en los cielos, palabra de Dios no de hombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario