martes, 12 de abril de 2016

La honra de las canas.

"Las canas son una honrosa corona que se obtiene en el camino de la justicia".
(Proverbios 16:31).

Siempre nos ha impresionado la historia de las manadas de elefantes, para aquellos que no la conocen nos atrevemos a recordarla. En una manada de elefantes siempre la o las hembras mayores son las màs apreciadas, pues ellas son las que han guardado en su memoria todos los caminos o rutas cercanos y lejanos para encontrar agua en tiempos necesarios. Y, son ellas las que salvan o condenan con su memoria y sus recuerdos a la manada en tiempos de escasez. Por ello, siempre que hay peligros toda la manada trata de resguardar a las o la hembra mayor.

Lamentablemente el hombre, único ser pensante sobre la tierra ya no enseña a respetar, a honrar ni mucho menos a cuidar de los ancianos. Ellos son los responsables de que estemos aquí, humanamente hablando; ellos son quienes nos han cuidado; ellos son quienes nos han educado; a ellos les debemos no haber iniciado en cero nuestra caminata como les tocò a muchos de ellos. Y, què estamos haciendo nosotros por ellos: ¡Enviàndolos a un asilo! ¡Olvidàndolos a su suerte! ¡No los alimentamos ni los cuidamos en tiempo de enfermedad! ¡Los vemos como una carga!. No podemos ni debemos seguir viviendo así. Ellos merecen nuestra atención, nuestros cuidados, nuestra mano para alimentarse y que nada les falte como ellos lo hicieron con nosotros!!!! Muchos estamos en donde estamos porque Dios permitió que entre nuestros ancestros hubiera ancianos que  nos enseñaron la base de lo que hoy sabemos, no los abandonemos. Y enseñemos a nuestros hijos a honrar a los ancianos dentro de nuestra casa y a los que son de fuera. Honraràs al anciano, y a tu Dios amaràs (Levìtico 19:32).

No hay comentarios:

Publicar un comentario