"Màs vale toparse con un oso enfurecido que con un necio empecinado en su necesidad".
(Proverbios 17:12).
Una de las criaturas màs violentas y mortíferas de la naturaleza animal es el oso. El oso a pesar de su tamaño es capaz de correr grandes distancias a mucha velocidad por lo que un ataque es casi siempre mortal, sin embargo los expertos dicen que cuando uno es atacado por un oso furioso o hambriento, lo mejor es tirarse al suelo y hacerse el muerto, o sea, rendirse para que el ataque no prosiga.
Nos dice la escritura el dìa de hoy que un necio empecinado en su opinión hace màs daño que un oso como el que acabamos de describir. El empecinamiento es la actitud de mantenerse excesivamente aferrado a una opinión aunque èsta estè equivocada o haga daño a los demás. Y la necedad es la demostración de poca inteligencia. Ese es precisamente el camino que Dios desea que NO tomemos. Por ello nos exhorta a que quienes no tengamos sabiduría e inteligencia se la pidamos rindiéndonos a èl, para que èl, por medio del Espíritu Santo nos la de. Creemos firmemente que esas virtudes las debemos pedir en cada ocasión en que tengamos que tomar decisiones, para que èstas sean de bien no sòlo para nosotros sino también para quienes nos rodean.
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