sábado, 2 de abril de 2016

En boca cerrada...

"El sabio de corazón controla su boca; con sus labios promueve el saber".
(Proverbios 16:23).

¿Cuàntos de nosotros no escuchamos de nuestros ancestros la famosa frase: "En boca cerrada no entran moscas? Y ¿Cuàndo nos lo decían?. Pues nos lo decían en cada ocasión, en la cual, como perfectos niños que èramos en inmadurez también èramos perfectos en indiscreción. En otras palabras como decimos vulgarmente: "cada vez que metìamos la pata". Cada vez que decíamos lo que no tenìamos que decir en el momento menos oportuno. ¿Por què? Pues ya se dijo: por inmadurez.

El Señor desea que algún dìa en nuestra caminata espiritual dejemos de ser niños, pues eso conviene para sus propósitos. Pablo en una ocasión les dijo a los Corintios: "Cuànto desee darles carne pero no pude, sino tan sòlo leche, pues aùn èrais niños, pues èrais carnales habiendo entre vosotros celos y contiendas" (1ª Corintios 3:2-3). Sòlo Dios sabe què misterios se perdieron los creyentes de Corinto (y nosotros por culpa de ellos) por ser inmaduros. Termina el proverbio de hoy diciendo: Los labios del sabio.. promueven el saber. Conclusión: El Señor quiere que TODOS sus hijos seamos maestros, pero eso no lo podremos lograr si no controlamos nuestra boca. El creyente cuando habla debiera edificar.

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