"Voy por el camino de la rectitud, por los senderos de la justicia, enriqueciendo a los que me aman y acrecentando sus tesoros".
(Proerbios 8:20).
No està, èste verso, hablando del hombre màs rico del mundo, ni de la empresa màs exitosa de la historia. Està hablando si recordamos un poco, de la sabiduría, la cual nos ha estado hablando desde el verso uno de èste proverbio. Nos dice que nos llevarà por caminos de rectitud, esa es una cualidad que presentan quienes la aman.
Luego nos señala el camino de la justicia, pero recordemos que nos ha estado hablando de la divina no de la humana, la divina es aquella que aplica misericordia ( miser= miseria, y cordia= corazón) o sea aquella justicia como la de Cristo, que mira la miseria humana y no la toma en cuenta sino que tiene compasión de ella. Y por último, dice la sabiduría que nos darà y acrecentarà nuestros tesoros, pero insistimos, no solamente son los materiales sino especialmente los espirituales para que podamos extendernos al prójimo, y no sòlo pensemos en saciar nuestra necesidad. Eso... es dar fruto.
Todo sale a bien, a los que han sido llamados de acuerdo a SU propósito...
viernes, 9 de octubre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
Conmigo estàn.
"Conmigo están las riquezas y la honra, la prosperidad y los bienes duraderos".
(Proverbios 8:18).
Cuando uno habla de riquezas y de prosperidad pronto piensa en una lujosa casa, el auto del momento, y por supuesto, en una jugosa cuenta de banco. Pero dice la escritura que "todo eso" lo arruina la polilla, la herrumbre y los ladrones lo roban. En otras palabras lo que el hombre mira como riquezas son elementos pasajeros a la luz de la vida espiritual. Esto, por supuesto, no implica que el hombre no trabaje, pues està escrito también que: "El hombre comerà con el sudor de su frente"... y notemos bien que no dice: "con el sudor de la frente ajena". Y esto no solamente se refiere al pastor que vive del trabajo de las ovejas, sino también al rico que vive explotando al pobre. Selah.
La verdadera riqueza està en el contentamiento de lo que Dios nos da, nos permite tener o gozar. Hemos de aclarar que es una línea muy delgada entre la pobreza y la riqueza material, pues también hemos de reconocer que no tener para los compromisos mensuales es tan dramático como tener demasiado y olvidarse de Dios, al menos, eso, fue comprendido y plasmado desde la antigüedad: Proverbio 30:9. Y eso, solamente se recibe estando con Dios todos los días.
(Proverbios 8:18).
Cuando uno habla de riquezas y de prosperidad pronto piensa en una lujosa casa, el auto del momento, y por supuesto, en una jugosa cuenta de banco. Pero dice la escritura que "todo eso" lo arruina la polilla, la herrumbre y los ladrones lo roban. En otras palabras lo que el hombre mira como riquezas son elementos pasajeros a la luz de la vida espiritual. Esto, por supuesto, no implica que el hombre no trabaje, pues està escrito también que: "El hombre comerà con el sudor de su frente"... y notemos bien que no dice: "con el sudor de la frente ajena". Y esto no solamente se refiere al pastor que vive del trabajo de las ovejas, sino también al rico que vive explotando al pobre. Selah.
La verdadera riqueza està en el contentamiento de lo que Dios nos da, nos permite tener o gozar. Hemos de aclarar que es una línea muy delgada entre la pobreza y la riqueza material, pues también hemos de reconocer que no tener para los compromisos mensuales es tan dramático como tener demasiado y olvidarse de Dios, al menos, eso, fue comprendido y plasmado desde la antigüedad: Proverbio 30:9. Y eso, solamente se recibe estando con Dios todos los días.
miércoles, 7 de octubre de 2015
A los que me aman.
"A los que me aman, les correspondo; a los que me buscan, me doy a conocer".
(Proverbios 8:17).
Muchas son las personas que nos dicen: "Es que no leo la biblia porque no la entiendo". Cuando estudiamos por primera vez el libro de química o de física tampoco entendemos nada. Y, sin embargo, en el mundo hay muchísimos ingenieros químicos y físicos, ¿còmo sucedió? Pues es sencillo, ellos siguieron estudiando, o preguntando, o investigando què significaba una fòrmula o un principio.
Así nos sucederà con la palabra de Dios. Si no entendemos sigamos leyéndola, sigamos preguntando a alguien que sì la entendió ya. Todo en la vida tiene un proceso, y los estudios y el entendimiento de la palabra de Dios no son una excepción a la regla. A todos nos cuesta, pero la perseverancia y el pedir al Espíritu Santo que nos enseñe es el mejor camino. La perseverancia hace ver a Dios que sì le amamos, y es entonces, que èl se da a conocer a nosotros.
(Proverbios 8:17).
Muchas son las personas que nos dicen: "Es que no leo la biblia porque no la entiendo". Cuando estudiamos por primera vez el libro de química o de física tampoco entendemos nada. Y, sin embargo, en el mundo hay muchísimos ingenieros químicos y físicos, ¿còmo sucedió? Pues es sencillo, ellos siguieron estudiando, o preguntando, o investigando què significaba una fòrmula o un principio.
Así nos sucederà con la palabra de Dios. Si no entendemos sigamos leyéndola, sigamos preguntando a alguien que sì la entendió ya. Todo en la vida tiene un proceso, y los estudios y el entendimiento de la palabra de Dios no son una excepción a la regla. A todos nos cuesta, pero la perseverancia y el pedir al Espíritu Santo que nos enseñe es el mejor camino. La perseverancia hace ver a Dios que sì le amamos, y es entonces, que èl se da a conocer a nosotros.
martes, 6 de octubre de 2015
Soberano.
"Por mì, gobiernan los príncipes y todos los nobles que rigen la tierra".
(Proverbios 8:16).
En casi todas las naciones del mundo, salvo en aquellas que aùn y con sus riquezas, avances tecnológicos y una vergonzosa antigüedad viven bajo reinados, cada cierto tiempo se llama a elecciones populares. Se invierten y se gastan millonadas de dinero y de palabras para "convencer" a los votantes que èste o quèl candidato son los idóneos para llevar al pueblo a una inminente solución a los problemas sociales, políticos y económicos.
Pero todo es parte de un plan, pues es Dios quien define quièn gana y quièn pierde. Muchas son las citas bíblicas que pudiéramos encontrar y mencionar al respecto (Daniel 4:35; Salmo 115:3; Isaías 14:24; Efesios 1:4-6, etc.). Lo que a nosotros nos toca hacer, es, mantener comunicación constante con Dios para saber ¿cuàl es su voluntad? y así, no estar en contra de ella. Pero nunca lleguemos a pensar que fuimos nosotros con nuestro voto, quienes pusieron o quitaron a un dirigente. Eso se llama soberanía de Dios.
(Proverbios 8:16).
En casi todas las naciones del mundo, salvo en aquellas que aùn y con sus riquezas, avances tecnológicos y una vergonzosa antigüedad viven bajo reinados, cada cierto tiempo se llama a elecciones populares. Se invierten y se gastan millonadas de dinero y de palabras para "convencer" a los votantes que èste o quèl candidato son los idóneos para llevar al pueblo a una inminente solución a los problemas sociales, políticos y económicos.
Pero todo es parte de un plan, pues es Dios quien define quièn gana y quièn pierde. Muchas son las citas bíblicas que pudiéramos encontrar y mencionar al respecto (Daniel 4:35; Salmo 115:3; Isaías 14:24; Efesios 1:4-6, etc.). Lo que a nosotros nos toca hacer, es, mantener comunicación constante con Dios para saber ¿cuàl es su voluntad? y así, no estar en contra de ella. Pero nunca lleguemos a pensar que fuimos nosotros con nuestro voto, quienes pusieron o quitaron a un dirigente. Eso se llama soberanía de Dios.
lunes, 5 de octubre de 2015
La ùnica prueba.
"Quien teme al Señor aborrece lo malo; el orgullo y la arrogancia, la mala conducta y el lenguaje perverso".
(Proverbios 8:13).
Si usted gira un cheque a favor de alguien y el banco no lo paga, es una prueba segura de que los fondos que habían no eran suficientes. En lo espiritual también podemos llegar a tener pruebas seguras de sucesos. Por ejemplo, èste verso nos habla de que hay pruebas seguras que podemos observar no sòlo en nosotros sino en otras personas acerca del temor de Dios.
Veamos, quien no aborrece hacer lo malo, puede decir que tiene temor de Dios pero en realidad no lo tiene; el que es orgulloso, puede estar mencionando el nombre de Dios todo el dìa pero no lo conoce; quien es arrogante puede decir que tiene amor a Dios pero en realidad no lo tiene; la mala conducta y el lenguaje perverso son otras dos pruebas de que no se honra ni se teme a Dios. Y, nosotros los creyentes debemos de luchar a muerte por no caer en esas faltas.
(Proverbios 8:13).
Si usted gira un cheque a favor de alguien y el banco no lo paga, es una prueba segura de que los fondos que habían no eran suficientes. En lo espiritual también podemos llegar a tener pruebas seguras de sucesos. Por ejemplo, èste verso nos habla de que hay pruebas seguras que podemos observar no sòlo en nosotros sino en otras personas acerca del temor de Dios.
Veamos, quien no aborrece hacer lo malo, puede decir que tiene temor de Dios pero en realidad no lo tiene; el que es orgulloso, puede estar mencionando el nombre de Dios todo el dìa pero no lo conoce; quien es arrogante puede decir que tiene amor a Dios pero en realidad no lo tiene; la mala conducta y el lenguaje perverso son otras dos pruebas de que no se honra ni se teme a Dios. Y, nosotros los creyentes debemos de luchar a muerte por no caer en esas faltas.
viernes, 2 de octubre de 2015
Mis palabras son claras.
"Mis palabras son claras para los entendidos, e irreprochables para los sabios".
(Proverbios 8:9).
Reconocemos que cuando estamos recién iniciando a estudiar la biblia, que es la palabra de Dios para los creyentes, nos es difícil entender o captar ciertos términos y conceptos. Pero la misma palabra se va explicando conforme vamos avanzando en ella. En otro sentido, es por ello que la misma escritura nos hace ver que nuestras relaciones personales deben ser con personas que han estado ya desde tiempo atrás en los estudios bíblicos.
Juntarnos con personas que aman lo que nosotros amamos, es decir, el hecho de querer estar màs en los asuntos de Dios que los de èste mundo será lo que nos permitirá conocer màs de Dios, conocer sus conceptos, sus pensamientos, y con ello podremos llevar una vida màs tranquila pues la sabiduría y la inteligencia verdadera nos guiaràn.
(Proverbios 8:9).
Reconocemos que cuando estamos recién iniciando a estudiar la biblia, que es la palabra de Dios para los creyentes, nos es difícil entender o captar ciertos términos y conceptos. Pero la misma palabra se va explicando conforme vamos avanzando en ella. En otro sentido, es por ello que la misma escritura nos hace ver que nuestras relaciones personales deben ser con personas que han estado ya desde tiempo atrás en los estudios bíblicos.
Juntarnos con personas que aman lo que nosotros amamos, es decir, el hecho de querer estar màs en los asuntos de Dios que los de èste mundo será lo que nos permitirá conocer màs de Dios, conocer sus conceptos, sus pensamientos, y con ello podremos llevar una vida màs tranquila pues la sabiduría y la inteligencia verdadera nos guiaràn.
jueves, 1 de octubre de 2015
Sì se puede.
"Ustedes los inexpertos, adquieran prudencia; ustedes los necios, obtengan discernimiento".
(Proverbios 8:5).
¿Quièn se considera sabio entre los hombres? El que lo haga será el màs tonto de todos. La escritura nos enseña que por naturaleza el hombre es necio, inexperto, arrogante, vanidoso, etc. pero también nos enseña que podemos enderezar esos defectos. En Mateo se nos enseña que al que pide Dios le da; al que busca, encuentra; y al que llama se le abrirà la puerta.
Encontrèmonos con Dios incesantemente y pidámosle constantemente que nos de prudencia y discernimiento para desarrollarnos en la vida, a eso se le llama sabiduría e inteligencia. No a un cociente intelectual alto, a una cuenta de banco grande, ni a una posición social privilegiada.
(Proverbios 8:5).
¿Quièn se considera sabio entre los hombres? El que lo haga será el màs tonto de todos. La escritura nos enseña que por naturaleza el hombre es necio, inexperto, arrogante, vanidoso, etc. pero también nos enseña que podemos enderezar esos defectos. En Mateo se nos enseña que al que pide Dios le da; al que busca, encuentra; y al que llama se le abrirà la puerta.
Encontrèmonos con Dios incesantemente y pidámosle constantemente que nos de prudencia y discernimiento para desarrollarnos en la vida, a eso se le llama sabiduría e inteligencia. No a un cociente intelectual alto, a una cuenta de banco grande, ni a una posición social privilegiada.
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