"El ambicioso acarrea mal sobe su familia; el que aborrece el soborno vivirà".
(Proverbios 15:27).
La ambición, es el deseo intenso de poseer u obtener algo no importando los medios a los que haya que recurrir. La primera parte de ese pensamiento es dura, pues es estar en contra de los planes de Dios para nuestras vidas, el deseo intenso de querer tener algo. Pero la segunda parte es aùn peor pues es la que tiene al mundo en el extremo de desconfianza y violencia en el que actualmente se encuentra.
Por supuesto, que esa ambición no es nada nuevo, acaso leemos en la escritura de casos antiguos que terminaron hasta en correr de sangre porque Dios bendijo a un hermano y no lo hizo con el otro. El amor que nace realmente del corazón de Dios entre hermanos, entre seres humanos, es aquèl amor sacrificado que lo que menos està pensando es estar por encima de los otros. Aquèl corazón dolido, como el de Cristo, que cuando mira a otro sufriendo simplemente no soporta el estirar su mano para ayudarlo, y esto, lo màs rápidamente posible. Ese es un corazón que Dios no podrá aborrecer jamàs, pues no piensa ambiciosamente sino con el amor del Padre. El ambicioso, tarde o temprano trae verguenza para sì, y para los suyos; pero lo màs importante es que amarga y acorta sus días.
Todo sale a bien, a los que han sido llamados de acuerdo a SU propósito...
lunes, 7 de marzo de 2016
domingo, 6 de marzo de 2016
LOS LIDERES DEL REINO.
Del Congreso para líderes 2016: Plenitud de Vida.
Características de los Lìderes del Reino:
1- Ser transformados: Estar en la presencia de Dios.
2- Tener carácter: Que su si sea si, y que su no sea no.
3- Ser dadivosos: No tener amor por el dinero y dar con contentamiento.
4- Ser rechazados: Para ser aceptado, primero hay que ser rechazado.
5- Vencer a los hombres: Ser servicial e iniciar desde abajo.
6- Vencer a Dios: Rendición y aceptación delante de Dios.
7- Olvidar: Dejar el pasado.
Características de los Lìderes del Reino:
1- Ser transformados: Estar en la presencia de Dios.
2- Tener carácter: Que su si sea si, y que su no sea no.
3- Ser dadivosos: No tener amor por el dinero y dar con contentamiento.
4- Ser rechazados: Para ser aceptado, primero hay que ser rechazado.
5- Vencer a los hombres: Ser servicial e iniciar desde abajo.
6- Vencer a Dios: Rendición y aceptación delante de Dios.
7- Olvidar: Dejar el pasado.
sábado, 5 de marzo de 2016
El sabio.
"El sabio sube por el sendero de la vida, para librarse de caer en el sepulcro".
(Proverbios 15:24).
Para no morir, el sabio debe subir por el sendero de la vida. Pregunta interesante y oportuna ¿Cuàl es el sendero de la vida? Otra escritura nos dice: "Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá encima de todas las naciones de la tierra. Y si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañaràn siempre" (Deuteronomio 28:1-2).
"Ese" es el camino o senda de la vida, oír, obedecer y ser bendecido. Para que no podamos decir que esa fue una condiciòn antigua, que esa fue una condición para el pueblo de Israel solamente, el Señor nos dice en el cuarto mandamiento: "Si obedeces y honras a tu padre y a tu madre como el Señor tu Dios te lo ha ordenado... disfrutaràs de una larga vida" (Deuteronomio 5:16). Observemos bien, no sòlo esa persona tendrá larga vida, sino que no será una vida llena de penas, limitaciones y achaques sino será una larga vida con deleite y contentamiento. El sabio no es el que tiene el cociente intelectual màs alto, sino aquèl que honra a Dios y a sus padres....punto.
(Proverbios 15:24).
Para no morir, el sabio debe subir por el sendero de la vida. Pregunta interesante y oportuna ¿Cuàl es el sendero de la vida? Otra escritura nos dice: "Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá encima de todas las naciones de la tierra. Y si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañaràn siempre" (Deuteronomio 28:1-2).
"Ese" es el camino o senda de la vida, oír, obedecer y ser bendecido. Para que no podamos decir que esa fue una condiciòn antigua, que esa fue una condición para el pueblo de Israel solamente, el Señor nos dice en el cuarto mandamiento: "Si obedeces y honras a tu padre y a tu madre como el Señor tu Dios te lo ha ordenado... disfrutaràs de una larga vida" (Deuteronomio 5:16). Observemos bien, no sòlo esa persona tendrá larga vida, sino que no será una vida llena de penas, limitaciones y achaques sino será una larga vida con deleite y contentamiento. El sabio no es el que tiene el cociente intelectual màs alto, sino aquèl que honra a Dios y a sus padres....punto.
viernes, 4 de marzo de 2016
Una respuesta adecuada.
"Es muy grato dar la respuesta adecuada, y màs grato aùn cuando es oportuna".
(Proverbios 15:23).
En toda civilización antigua si algo se valoraba, situación que hoy està dejando de ser, era la vida y la experiencia de los ancianos. En nuestra familia hemos tenido la gran bendición de Dios de tener ancestros longevos, el màs jòven ha fallecido a los 86 años y los màs longevos pasados los 90. De ellos hemos aprendido que las respuestas deben ser oportunas. Ellos nos enseñaron que no hace falta ofender a la gente ni mucho menos golpearla, una respuesta puntual, o, en su defecto ignorar a la persona es suficiente para opacarla. Cristo afianzò ese pensamiento en los evangelios.
Dios no desea un pueblo agresivo sino amable y amoroso como lo ha sido èl con nosotros. Dios desea que conquistemos al mundo con el mismo amor que èl nos conquistò a nosotros. Ahora bien, de la misma manera que èl es un caballero y no forza a nadie a oìrlo, obedecerlo y seguirlo. Nosotros no debemos de forzar a nadie, vivamos un estilo de vida que agrade a Dios; si podemos, prediquemos su palabra sin discusión, controversia o polémica, pero no estamos obligados a convencer ni a obligar a nadie a que escuchen. Eso debe de ser voluntario. Cristo dijo: "Si en esa casa no te reciben ni oyen, sal de ella, y sacude el polvo de tus zapatos" (Mateo 10:14). Una respuesta amable o el silencio son muy eficaces.
(Proverbios 15:23).
En toda civilización antigua si algo se valoraba, situación que hoy està dejando de ser, era la vida y la experiencia de los ancianos. En nuestra familia hemos tenido la gran bendición de Dios de tener ancestros longevos, el màs jòven ha fallecido a los 86 años y los màs longevos pasados los 90. De ellos hemos aprendido que las respuestas deben ser oportunas. Ellos nos enseñaron que no hace falta ofender a la gente ni mucho menos golpearla, una respuesta puntual, o, en su defecto ignorar a la persona es suficiente para opacarla. Cristo afianzò ese pensamiento en los evangelios.
Dios no desea un pueblo agresivo sino amable y amoroso como lo ha sido èl con nosotros. Dios desea que conquistemos al mundo con el mismo amor que èl nos conquistò a nosotros. Ahora bien, de la misma manera que èl es un caballero y no forza a nadie a oìrlo, obedecerlo y seguirlo. Nosotros no debemos de forzar a nadie, vivamos un estilo de vida que agrade a Dios; si podemos, prediquemos su palabra sin discusión, controversia o polémica, pero no estamos obligados a convencer ni a obligar a nadie a que escuchen. Eso debe de ser voluntario. Cristo dijo: "Si en esa casa no te reciben ni oyen, sal de ella, y sacude el polvo de tus zapatos" (Mateo 10:14). Una respuesta amable o el silencio son muy eficaces.
jueves, 3 de marzo de 2016
El consejo.
"Cuando falta el consejo, fracasan los planes; cuando abunda el consejo, prosperan".
(Proverbios 15:22).
En la diversidad humana que nuestro Dios a creado, le a asignado dones y talentos a cada uno en diferentes ramas, de tal manera que todo ser humano pueda, en determinado momento, tener la asesoría que necesita para efectuar sus diferentes actividades. Cuando las personas son humildes consultan primero con Dios, y luego, con las personas calificadas para realizar sus proyectos, eso, nos dice la escritura que es lo correcto para el buen final de los mismos.
Pero existen personas que se creen autosuficientes, esas personas por el orgullo no consultan casi nada con nadie, lo que les lleva a realizar sus proyectos a capricho. Esto conlleva dos problemas, el primero es que los resultados puedan ser muy negativos pues el proyecto fracase, eso nos lleva tan sòlo a pèrdida de tiempo y de recursos; pero el segundo resultado es peor aùn, pues si por alguna razón llegan al éxito, pensaràn que no necesitan ni de Dios y mucho menos de los hombres. En cuyo caso el orgullo y la vanidad iràn aflorando cada vez màs hasta convertirse en personas insoportables. Por ello, el proverbio nos dice: "En la abundancia de consejos hay prosperidad".
(Proverbios 15:22).
En la diversidad humana que nuestro Dios a creado, le a asignado dones y talentos a cada uno en diferentes ramas, de tal manera que todo ser humano pueda, en determinado momento, tener la asesoría que necesita para efectuar sus diferentes actividades. Cuando las personas son humildes consultan primero con Dios, y luego, con las personas calificadas para realizar sus proyectos, eso, nos dice la escritura que es lo correcto para el buen final de los mismos.
Pero existen personas que se creen autosuficientes, esas personas por el orgullo no consultan casi nada con nadie, lo que les lleva a realizar sus proyectos a capricho. Esto conlleva dos problemas, el primero es que los resultados puedan ser muy negativos pues el proyecto fracase, eso nos lleva tan sòlo a pèrdida de tiempo y de recursos; pero el segundo resultado es peor aùn, pues si por alguna razón llegan al éxito, pensaràn que no necesitan ni de Dios y mucho menos de los hombres. En cuyo caso el orgullo y la vanidad iràn aflorando cada vez màs hasta convertirse en personas insoportables. Por ello, el proverbio nos dice: "En la abundancia de consejos hay prosperidad".
miércoles, 2 de marzo de 2016
En entendido.
"Al necio le divierte su falta de juicio, el entendido endereza sus propios pasos".
(Proverbios 15:21).
Todo ser humano es necio en alguna medida, pero hay una gran diferencia entre el necio que quiere seguir siendo necio, y, el necio que quiere dejar de serlo. Esa gran diferencia es que: el primero no aprende nada de lo que le sucede mientras el segundo le saca provecho a la ocasión. Mientras que el primero no toma en cuenta lo que le sucede o lo que sufre, el segundo lo toma como una lección y un reto a superar.
Hemos aprendido en la iglesia que el hombre tiene dos formas de aprender los propósitos de Dios, entre los cuales està por supuesto dejar la necedad, una forma es por "revelación", o sea, por el entendimiento voluntario de lo que Dios desea para nosotros; pero la otra es màs dura, pues es por "trituración". Lo que significa que de todos modos vamos a entender pero la diferencia està en el "sufrimiento" que ese entendimiento encierra. Dios no es un Dios duro y que quiera hacernos sufrir, pero es nuestra desatención a lo que èl nos pide lo que da como cosecha esa trituración.
(Proverbios 15:21).
Todo ser humano es necio en alguna medida, pero hay una gran diferencia entre el necio que quiere seguir siendo necio, y, el necio que quiere dejar de serlo. Esa gran diferencia es que: el primero no aprende nada de lo que le sucede mientras el segundo le saca provecho a la ocasión. Mientras que el primero no toma en cuenta lo que le sucede o lo que sufre, el segundo lo toma como una lección y un reto a superar.
Hemos aprendido en la iglesia que el hombre tiene dos formas de aprender los propósitos de Dios, entre los cuales està por supuesto dejar la necedad, una forma es por "revelación", o sea, por el entendimiento voluntario de lo que Dios desea para nosotros; pero la otra es màs dura, pues es por "trituración". Lo que significa que de todos modos vamos a entender pero la diferencia està en el "sufrimiento" que ese entendimiento encierra. Dios no es un Dios duro y que quiera hacernos sufrir, pero es nuestra desatención a lo que èl nos pide lo que da como cosecha esa trituración.
martes, 1 de marzo de 2016
El camino del perezoso.
"El camino del perezoso està plagado de espinas; pero la senda del justo es como una calzada".
(Proverbios 15:19).
Dios tiene, puede y quiere bendecirnos y prosperarnos, pero, no podemos tomar èsta premisa como una doctrina y sentarnos a esperar que funcione. Los que nos decimos cristianos entendemos que nuestro Dios "tiene" con què bendecirnos y prosperarnos, porque sabemos que aunque la mente humana no lo entienda èl es dueño del mundo, del universo, del hombre y de toda posesión del hombre. Sabemos que Dios "puede" bendecirnos y prosperarnos, porque estudiando la historia vemos muchos ejemplos de que así ha sido para con quienes le oyen y obedecen. Y, por último entendemos también que "quiere" bendecirnos y prosperarnos, por cuanto es nuestro Padre.
Ahora bien, como decíamos en el inicio, no podemos sentarnos a esperar que eso funcione. Tampoco podemos estar hincados orando todo el dìa esperando que otros nos regalen lo que nos corresponde ganar como jefes de hogar, ambas actitudes serìan como "tomar el camino plagado de espinas", pues vamos a parar viviendo en limitaciones y escasez. Dios nos da los recursos para que esa bendición funcione, y, mientras no tomemos la iniciativa de actuar pues no llegarà. Dios nos ha "bendecido" desde el dìa en que le tomamos como padre, al menos eso nos dice el primer capìtulo de Efesios, pero nos "prosperarà" en la medida que trabajemos, seamos disciplinados, seamos ordenados, consultemos todas nuestras decisiones con èl, seamos personas dadivosas de corazón alegre, que cuando repartamos no lo hagamos con dolor ni con avaricia, mucho menos, con motivos ocultos, sino simplemente dar una parte de lo mucho que recibimos de èl todos los días... eso nos hará ir como por una calzada y amplia.
(Proverbios 15:19).
Dios tiene, puede y quiere bendecirnos y prosperarnos, pero, no podemos tomar èsta premisa como una doctrina y sentarnos a esperar que funcione. Los que nos decimos cristianos entendemos que nuestro Dios "tiene" con què bendecirnos y prosperarnos, porque sabemos que aunque la mente humana no lo entienda èl es dueño del mundo, del universo, del hombre y de toda posesión del hombre. Sabemos que Dios "puede" bendecirnos y prosperarnos, porque estudiando la historia vemos muchos ejemplos de que así ha sido para con quienes le oyen y obedecen. Y, por último entendemos también que "quiere" bendecirnos y prosperarnos, por cuanto es nuestro Padre.
Ahora bien, como decíamos en el inicio, no podemos sentarnos a esperar que eso funcione. Tampoco podemos estar hincados orando todo el dìa esperando que otros nos regalen lo que nos corresponde ganar como jefes de hogar, ambas actitudes serìan como "tomar el camino plagado de espinas", pues vamos a parar viviendo en limitaciones y escasez. Dios nos da los recursos para que esa bendición funcione, y, mientras no tomemos la iniciativa de actuar pues no llegarà. Dios nos ha "bendecido" desde el dìa en que le tomamos como padre, al menos eso nos dice el primer capìtulo de Efesios, pero nos "prosperarà" en la medida que trabajemos, seamos disciplinados, seamos ordenados, consultemos todas nuestras decisiones con èl, seamos personas dadivosas de corazón alegre, que cuando repartamos no lo hagamos con dolor ni con avaricia, mucho menos, con motivos ocultos, sino simplemente dar una parte de lo mucho que recibimos de èl todos los días... eso nos hará ir como por una calzada y amplia.
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