"El perverso provoca contiendas, y el chismoso divide a los buenos amigos".
(Proverbios 16:28).
Una de las cualidades que el hombre persigue es la armonía, sobre todo cuando nos referimos a relaciones personales es muy importante estar en armonía. Nadie quiere estar discutiendo con sus compañeros de trabajo; nadie quiere estar discutiendo con la persona que le alquila la casa que habita; mucho menos alguien quiere estar en discusiones permanentes con su esposa o sus hijos. Esa es la clase de vida que precisamente no deseamos tener, pues nos quita el gozo, la concentración y la vida misma.
Nos dice la escritura que cuando hay discusiones es porque generalmente alguien las provoca con su lengua, pues se refiere a alguien chismoso. Una persona chismosa no necesariamente anda contando todo lo que oye, pero es obvio que sì cuenta lo que se supone que no debía contar. El saber guardar secretos o intimidades es un arte. Un arte que se aprende a cultivar desde la infancia, desde el hogar, y, es bastante difícil que alguien sepa callar si no fue educado para tal situación. Dios necesita gente discreta, Dios necesita gente comprometida a guardar secretos. Un líder de Dios no puede andar utilizando como armas los secretos e intimidades de las personas. Un líder de Dios debe ser centrado y debe enseñar a serlo a quienes èl guía, pues nos dice la escritura que de lo contrario crearà contiendas.
Todo sale a bien, a los que han sido llamados de acuerdo a SU propósito...
viernes, 8 de abril de 2016
jueves, 7 de abril de 2016
Los planes del perverso.
"El perverso hace planes malvados; en sus labios hay un fuego devorador".
(Proverbios 16:27).
Entre todos los problemas que el ser humano tiene, uno de los màs serios es poder descubrir quièn es una persona confiable y quien es una persona que en cualquier momento lo traiciona a uno. El punto es que la persona que lo traiciona a uno, generalmente es de las màs ìntimas del cìrculo social o familiar, se mueve en el mismo ambiente personal de uno, por ello es que en la mayoría de ocasiones lo toma a uno por sorpresa. El traicionero es como aquèl tiburón blanco que espera a la foca en su mismo medio ambiente, y ella sabe que el tiburón està allì pero no sabe por dònde le va a brincar.
Al ser humano le sucede lo mismo con el traidor, uno sabe que està allì, se mueve en el mismo ambiente que uno se mueve, pero no sabe cuàndo ni dònde saltarà para tomarnos por sorpresa. Dios desea que tanto en lo material como en lo espiritual sus hijos seamos confiables. Un hijo de Dios no puede ni debe traicionar a nadie, no importa las circunstancias tan adversas que tengamos, nuestra confianza debe estar en que Dios es capaz de convertir esas circunstancias adversas en bendición para nosotros. Nunca se nos ocurra ser uno de esos que amparados en una necesidad o en una oportunidad traicionan a alguien. Mucho menos planear un acto de esa naturaleza, pues eso nos trae condenación de Dios a un final desagradable para nosotros y para nuestras generaciones.
(Proverbios 16:27).
Entre todos los problemas que el ser humano tiene, uno de los màs serios es poder descubrir quièn es una persona confiable y quien es una persona que en cualquier momento lo traiciona a uno. El punto es que la persona que lo traiciona a uno, generalmente es de las màs ìntimas del cìrculo social o familiar, se mueve en el mismo ambiente personal de uno, por ello es que en la mayoría de ocasiones lo toma a uno por sorpresa. El traicionero es como aquèl tiburón blanco que espera a la foca en su mismo medio ambiente, y ella sabe que el tiburón està allì pero no sabe por dònde le va a brincar.
Al ser humano le sucede lo mismo con el traidor, uno sabe que està allì, se mueve en el mismo ambiente que uno se mueve, pero no sabe cuàndo ni dònde saltarà para tomarnos por sorpresa. Dios desea que tanto en lo material como en lo espiritual sus hijos seamos confiables. Un hijo de Dios no puede ni debe traicionar a nadie, no importa las circunstancias tan adversas que tengamos, nuestra confianza debe estar en que Dios es capaz de convertir esas circunstancias adversas en bendición para nosotros. Nunca se nos ocurra ser uno de esos que amparados en una necesidad o en una oportunidad traicionan a alguien. Mucho menos planear un acto de esa naturaleza, pues eso nos trae condenación de Dios a un final desagradable para nosotros y para nuestras generaciones.
miércoles, 6 de abril de 2016
El trabajo y el hambre.
"Al que trabaja, el hambre lo obliga a trabajar, pues su propio apetito lo estimula".
(Proverbios 16:26).
Una de las armas màs poderosas que tiene la vida en contra del hombre es el hambre. Una persona con hambre es capaz de sacar la adrenalina para hacer algo que en estado normal no haría. En los años de la depresión en los Estados Unidos, un porcentaje muy alto de ciudadanos se quedaron sin trabajo, fue la época en que los valientes hicieron trabajos que jamàs se hubieran atrevido a hacer, como por ejemplo: estar a cientos de metros sobre el nivel de tierra firme, caminando sobre vigas que eran colocadas literalmente en el aire, para construir edificios que aùn hoy están en pie. Ahora, los cobardes, se suicidaron.
Dios desea tener un pueblo que sea ejemplo en todo. Y cuando Dios se refiere a todo es en todo. Por ello la escritura nos dice: "El que no trabaja, que no coma" (2ª Tesalonicenses 3:10). Si una persona no es animada o estimulada a trabajar por hambre, ya sea propia o de su familia, entonces es una persona ingrata. ¿Què clase de ejemplo le da a su familia si tanto èl como sus miembros familiares tienen que poner la mano para comer? ¿Què clase de creyente es, que en lugar de cumplir las escrituras y trabajar para su sustento y compartir con el necesitado se ve obligado y obliga a los suyos a pedir, con el pretexto de que Dios proveerà? Lastimosamente, por el abuso de unos y el aprovechamiento de otros la iglesia primitiva se perdió, pero ellos nos dejaron un ejemplo claro de còmo debe de ser la vida entre los creyentes para que a nadie le falte nada (Hechos 2:42-46). Y todo esto està en el Nuevo Pacto no en el antiguo para que nadie diga que ya està obsoleto y quedó anulado. Si el hambre no nos obliga a trabajar... entonces como dijo Jesús: "Somos muertos que caminan, por lo tanto, dejad que los muertos entierren a sus muertos".
(Proverbios 16:26).
Una de las armas màs poderosas que tiene la vida en contra del hombre es el hambre. Una persona con hambre es capaz de sacar la adrenalina para hacer algo que en estado normal no haría. En los años de la depresión en los Estados Unidos, un porcentaje muy alto de ciudadanos se quedaron sin trabajo, fue la época en que los valientes hicieron trabajos que jamàs se hubieran atrevido a hacer, como por ejemplo: estar a cientos de metros sobre el nivel de tierra firme, caminando sobre vigas que eran colocadas literalmente en el aire, para construir edificios que aùn hoy están en pie. Ahora, los cobardes, se suicidaron.
Dios desea tener un pueblo que sea ejemplo en todo. Y cuando Dios se refiere a todo es en todo. Por ello la escritura nos dice: "El que no trabaja, que no coma" (2ª Tesalonicenses 3:10). Si una persona no es animada o estimulada a trabajar por hambre, ya sea propia o de su familia, entonces es una persona ingrata. ¿Què clase de ejemplo le da a su familia si tanto èl como sus miembros familiares tienen que poner la mano para comer? ¿Què clase de creyente es, que en lugar de cumplir las escrituras y trabajar para su sustento y compartir con el necesitado se ve obligado y obliga a los suyos a pedir, con el pretexto de que Dios proveerà? Lastimosamente, por el abuso de unos y el aprovechamiento de otros la iglesia primitiva se perdió, pero ellos nos dejaron un ejemplo claro de còmo debe de ser la vida entre los creyentes para que a nadie le falte nada (Hechos 2:42-46). Y todo esto està en el Nuevo Pacto no en el antiguo para que nadie diga que ya està obsoleto y quedó anulado. Si el hambre no nos obliga a trabajar... entonces como dijo Jesús: "Somos muertos que caminan, por lo tanto, dejad que los muertos entierren a sus muertos".
martes, 5 de abril de 2016
Tan sòlo parecen.
"Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte".
(Proverbios 16:25).
Se supone que cuando una persona toma un camino, toma una decisión, lo ha pensado y lo ha consultado con Dios, de lo contrario nos da la impresión de ser una persona irresponsable o no muy centrada que digamos, y, el resultado de sus acciones son los que nos dicen si el camino o la decisión que se tomò fue sensata o fue alocada. No negamos que la vida en ocasiones nos juega vueltas inesperadas. A la persona màs cuerda le puede suceder un resultado adverso en algún renglón de la vida. Ahora bien, cuando nosotros vemos que una persona da tumbo tras tumbo, que como decimos corrientemente "no le sale una" o "no da una" entonces algo anda mal.
Dice la escritura que el hombre propone hacer algo y es Dios quien dispone sus caminos (Verso 1 de èste mismo capìtulo de Proverbios). Pero también nos termina diciendo el verso lo siguiente: "El Señor juzga los motivos". Y, existen personas que ya se acomodaron a que otros hagan por ellos; a que otros carguen con sus obligaciones; a que otros sean quienes den la cara por ellos. Y esos motivos Dios los juzga y muy severamente. Por ello es que ese tipo de personas no levantan cabeza. Dios no quiere y no puede bendecir a alguien que se comporta así, cuando hay hijos suyos esforzados que sì se merecen su favor. Repetimos, el resultado del camino o de la decisión que tomemos, es lo que nos evidencia si el camino o la decisión que tomamos fue la acertada o no. Si fue lo que Dios querìa para nosotros o fuimos nosotros los que "dispusimos" que era la voluntad de Dios para nuestras vidas. Es un error muy grave "acomodar" la voluntad de Dios a nuestros deseos pues el resultado es que resultamos en caminos que parecen rectos pero que son de vergüenza o de muerte.
(Proverbios 16:25).
Se supone que cuando una persona toma un camino, toma una decisión, lo ha pensado y lo ha consultado con Dios, de lo contrario nos da la impresión de ser una persona irresponsable o no muy centrada que digamos, y, el resultado de sus acciones son los que nos dicen si el camino o la decisión que se tomò fue sensata o fue alocada. No negamos que la vida en ocasiones nos juega vueltas inesperadas. A la persona màs cuerda le puede suceder un resultado adverso en algún renglón de la vida. Ahora bien, cuando nosotros vemos que una persona da tumbo tras tumbo, que como decimos corrientemente "no le sale una" o "no da una" entonces algo anda mal.
Dice la escritura que el hombre propone hacer algo y es Dios quien dispone sus caminos (Verso 1 de èste mismo capìtulo de Proverbios). Pero también nos termina diciendo el verso lo siguiente: "El Señor juzga los motivos". Y, existen personas que ya se acomodaron a que otros hagan por ellos; a que otros carguen con sus obligaciones; a que otros sean quienes den la cara por ellos. Y esos motivos Dios los juzga y muy severamente. Por ello es que ese tipo de personas no levantan cabeza. Dios no quiere y no puede bendecir a alguien que se comporta así, cuando hay hijos suyos esforzados que sì se merecen su favor. Repetimos, el resultado del camino o de la decisión que tomemos, es lo que nos evidencia si el camino o la decisión que tomamos fue la acertada o no. Si fue lo que Dios querìa para nosotros o fuimos nosotros los que "dispusimos" que era la voluntad de Dios para nuestras vidas. Es un error muy grave "acomodar" la voluntad de Dios a nuestros deseos pues el resultado es que resultamos en caminos que parecen rectos pero que son de vergüenza o de muerte.
lunes, 4 de abril de 2016
Panal de miel.
"Panal de miel son las palabra amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo"
(Proverbios 16:24).
No hay persona adulta que no sepa endulzar cualquier bebida con una cucharada de miel de abeja, pero, hemos de saber que la miel no solamente es un endulzante. Las verdaderas propiedades de la miel de abeja son poco conocidas por casi todas las personas, ejemplo: Es anti-bacterial; anti-inflamatoria; anti-séptica y calmante. Alivia la garganta, quita la tos y baja la fiebre. Quita ùlceras y gastritis. Cura heridas, quemaduras y es cicatrizante. Mejora la digestión y ayuda al sistema inmunológico.
Bien, ahora que ya conocemos algunas características de la miel que quizás nunca habíamos escuchado, podemos comprender el por què la escritura nos hace la comparación entre las palabras amables y èste producto natural. Que nos endulzan la vida no es difícil de entender, pero ahora sì entendemos el por què se nos dice que dan salud al cuerpo. Pues una palabra amable, una palabra con amor es definitivamente anti-bacterial; anti-inflamatoria; anti-séptica y calmante espiritualmente hablando en muchos momentos de nuestra vida, pero sobre todo en los momentos difìciles. Ahora bien, es fácil para alguien "reclamar" palabras dulces, pero, también hemos de saber que en la vida nada es gratis y que una palabra amable se tiene que ganar. Nosotros no podemos andar reclamando palabras amables si toda la vida somos irresponsable, si toda la vida somos impuntuales, o peor aùn, si alguien tiene que estar cumpliendo con las obligaciones que a nosotros nos corresponden.
(Proverbios 16:24).
No hay persona adulta que no sepa endulzar cualquier bebida con una cucharada de miel de abeja, pero, hemos de saber que la miel no solamente es un endulzante. Las verdaderas propiedades de la miel de abeja son poco conocidas por casi todas las personas, ejemplo: Es anti-bacterial; anti-inflamatoria; anti-séptica y calmante. Alivia la garganta, quita la tos y baja la fiebre. Quita ùlceras y gastritis. Cura heridas, quemaduras y es cicatrizante. Mejora la digestión y ayuda al sistema inmunológico.
Bien, ahora que ya conocemos algunas características de la miel que quizás nunca habíamos escuchado, podemos comprender el por què la escritura nos hace la comparación entre las palabras amables y èste producto natural. Que nos endulzan la vida no es difícil de entender, pero ahora sì entendemos el por què se nos dice que dan salud al cuerpo. Pues una palabra amable, una palabra con amor es definitivamente anti-bacterial; anti-inflamatoria; anti-séptica y calmante espiritualmente hablando en muchos momentos de nuestra vida, pero sobre todo en los momentos difìciles. Ahora bien, es fácil para alguien "reclamar" palabras dulces, pero, también hemos de saber que en la vida nada es gratis y que una palabra amable se tiene que ganar. Nosotros no podemos andar reclamando palabras amables si toda la vida somos irresponsable, si toda la vida somos impuntuales, o peor aùn, si alguien tiene que estar cumpliendo con las obligaciones que a nosotros nos corresponden.
sábado, 2 de abril de 2016
En boca cerrada...
"El sabio de corazón controla su boca; con sus labios promueve el saber".
(Proverbios 16:23).
¿Cuàntos de nosotros no escuchamos de nuestros ancestros la famosa frase: "En boca cerrada no entran moscas? Y ¿Cuàndo nos lo decían?. Pues nos lo decían en cada ocasión, en la cual, como perfectos niños que èramos en inmadurez también èramos perfectos en indiscreción. En otras palabras como decimos vulgarmente: "cada vez que metìamos la pata". Cada vez que decíamos lo que no tenìamos que decir en el momento menos oportuno. ¿Por què? Pues ya se dijo: por inmadurez.
El Señor desea que algún dìa en nuestra caminata espiritual dejemos de ser niños, pues eso conviene para sus propósitos. Pablo en una ocasión les dijo a los Corintios: "Cuànto desee darles carne pero no pude, sino tan sòlo leche, pues aùn èrais niños, pues èrais carnales habiendo entre vosotros celos y contiendas" (1ª Corintios 3:2-3). Sòlo Dios sabe què misterios se perdieron los creyentes de Corinto (y nosotros por culpa de ellos) por ser inmaduros. Termina el proverbio de hoy diciendo: Los labios del sabio.. promueven el saber. Conclusión: El Señor quiere que TODOS sus hijos seamos maestros, pero eso no lo podremos lograr si no controlamos nuestra boca. El creyente cuando habla debiera edificar.
(Proverbios 16:23).
¿Cuàntos de nosotros no escuchamos de nuestros ancestros la famosa frase: "En boca cerrada no entran moscas? Y ¿Cuàndo nos lo decían?. Pues nos lo decían en cada ocasión, en la cual, como perfectos niños que èramos en inmadurez también èramos perfectos en indiscreción. En otras palabras como decimos vulgarmente: "cada vez que metìamos la pata". Cada vez que decíamos lo que no tenìamos que decir en el momento menos oportuno. ¿Por què? Pues ya se dijo: por inmadurez.
El Señor desea que algún dìa en nuestra caminata espiritual dejemos de ser niños, pues eso conviene para sus propósitos. Pablo en una ocasión les dijo a los Corintios: "Cuànto desee darles carne pero no pude, sino tan sòlo leche, pues aùn èrais niños, pues èrais carnales habiendo entre vosotros celos y contiendas" (1ª Corintios 3:2-3). Sòlo Dios sabe què misterios se perdieron los creyentes de Corinto (y nosotros por culpa de ellos) por ser inmaduros. Termina el proverbio de hoy diciendo: Los labios del sabio.. promueven el saber. Conclusión: El Señor quiere que TODOS sus hijos seamos maestros, pero eso no lo podremos lograr si no controlamos nuestra boca. El creyente cuando habla debiera edificar.
viernes, 1 de abril de 2016
La prudencia...fuente de vida.
"Fuente de vida es la prudencia para quien la posee".
(Proverbios 16:22).
La prudencia, es la virtud que nos hace pensar en las posibles consecuencias de nuestros hechos, y que hace que modifiquemos nuestra conducta para obtener los mejores resultados. Dios desea que tanto los hombres como las mujeres de su reino apliquemos èsta virtud en cada renglón de nuestras vidas para que seamos personas de éxito, y que conste que el éxito para Dios no representa dinero, sino el bienestar nuestro y el de los que nos rodean.
Un cèlebre expresidente de latinoamerica dijo algo muy cierto: "Cuando tengas disfruta, porque habrá tiempos en los que no tendràs y no podràs disfrutar; pero no te olvides de pensar en los demás" (parafraseado de Pepe Mujica, expresidente de Uruguay). Si cuando hemos de tomar una decisión no lo hacemos pensando en las distintas consecuencias que ella traerà, estamos cometiendo un error que puede llegar a ser costoso o hasta fatal, no solamente para nosotros sino para los nuestros o para quienes estèn cerca de nosotros. Siempre que tengamos que tomar una decisión por sencilla que sea, preguntémosle a Dios que haría èl, què nos aconseja èl, cuàl es su voluntad, cuàl es su propósito no el nuestro, pues por pensar solamente en nuestros propósitos es que no vemos con prudencia. La prudencia dice el proverbio es fuente de vida, pero no tenerla puede llegar a ser una fuente de tormento.
(Proverbios 16:22).
La prudencia, es la virtud que nos hace pensar en las posibles consecuencias de nuestros hechos, y que hace que modifiquemos nuestra conducta para obtener los mejores resultados. Dios desea que tanto los hombres como las mujeres de su reino apliquemos èsta virtud en cada renglón de nuestras vidas para que seamos personas de éxito, y que conste que el éxito para Dios no representa dinero, sino el bienestar nuestro y el de los que nos rodean.
Un cèlebre expresidente de latinoamerica dijo algo muy cierto: "Cuando tengas disfruta, porque habrá tiempos en los que no tendràs y no podràs disfrutar; pero no te olvides de pensar en los demás" (parafraseado de Pepe Mujica, expresidente de Uruguay). Si cuando hemos de tomar una decisión no lo hacemos pensando en las distintas consecuencias que ella traerà, estamos cometiendo un error que puede llegar a ser costoso o hasta fatal, no solamente para nosotros sino para los nuestros o para quienes estèn cerca de nosotros. Siempre que tengamos que tomar una decisión por sencilla que sea, preguntémosle a Dios que haría èl, què nos aconseja èl, cuàl es su voluntad, cuàl es su propósito no el nuestro, pues por pensar solamente en nuestros propósitos es que no vemos con prudencia. La prudencia dice el proverbio es fuente de vida, pero no tenerla puede llegar a ser una fuente de tormento.
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