miércoles, 12 de agosto de 2015

Dichoso.

"Dichoso el hombre que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia. Porque ella es de màs provecho que la plata y rinde màs ganancias que el oro".
(Proverbios 3:13-14).

Es rara la persona en èste mundo que no busca la riqueza. Sin embargo uno de los hombres màs inteligentes que ha existido sobre la faz de la tierra, Salomòn, cuando Dios le dijo que le pidiera lo que quisiera, no pidió riquezas sino sabiduría. Y Dios en su inmensa misericordia le diò la inteligencia y le añadió riquezas.

Si nosotros hacemos lo mismo, quizás Dios no nos convierta en los hombres màs sabios ni ricos de la tierra, pero lo que sì es seguro es que nos darà "paz de espíritu" al darnos a tomar correctas las decisiones, y por añadidura manejaremos bien nuestros pocos recursos económicos lo que se traducirà en màs paz de espíritu y relativa bonanza.

martes, 11 de agosto de 2015

Como buen padre.

"Hijo mìo, no desprecies la disciplina del Señor, ni te ofendas por sus reprensiones".
(Proverbios 3:11).

Todo buen padre està pendiente de que sus hijos crezcan con una buena educación y con buenos modales, la razón es para que tengan una buena relación con las personas cuando sean mayores y que no sean rechazados por la sociedad. Para que sean personas ejemplares y no señaladas. Y ninguno de nosotros que hemos sido reprendidos por nuestros padres terrenales estamos molestos con ellos, sino por el contrario, agradecemos la clase de vida que hoy tenemos gracias a esas reprensiones y disciplinas.

Con cuànta màs razón, Dios, nuestro Padre celestial, va a estar pendiente de que sus hijos sean hombres y mujeres ejemplares. Es por ello que a nosotros èl no nos permite los permisos y abusos que le permite a quienes no son ni serán sus hijos. Somos sus hijos porque a èl le plujo llamarnos y escogernos, ya sòlo eso es de agradecer, no digamos las correcciones y las disciplinas en el camino. Es por ello que no debemos envidar lo que son ni lo que tienen quienes no viven conforme los principios divinos.

lunes, 10 de agosto de 2015

Honra al Señor.

"Honra al Señor con tus riquezas".
(Proverbios 3:9).

Es necesario primero que implantemos una premisa: ¡Dios no necesita dinero, los que necesitamos dinero somos los hombres! Pero, todo lo que somos, todo lo que tenemos, todo lo que recibimos querramos o no querramos; entendamos o no entendamos; nos guste o nos guste; lo aceptemos o no lo aceptemos... viene de la providencial mano de Dios. Aquèl que piensa que lo que tiene o lo que es, es producto de su trabajo es un perfecto NECIO, pues el trabajo que tiene también se lo diò Dios.

Sin embargo, Dios es honrado por nosotros aunque sea en un mínimo grado cuando compartimos de lo mucho que èl nos da con otros. Y què mejor que con la viuda, con el huérfano, con el niño necesitado de la calle, con un anciano abandonado, y también con los hermanos que pasen penas momentáneas ( pues el que no trabaja que no coma dice la escritura) en la congregación. Porque necesario es tener que decirlo ¿cuànto del dinero que entra en cada reunión en la congregación recibe Dios? NADA. Eso nos prueba que los necesitados somos los hombres no Dios.

viernes, 7 de agosto de 2015

Reconòcelo.

"Reconòcelo en todos tus caminos, y èl allanarà tus sendas".
(Proverbios 3:6)

Si algo debemos tener claro los creyentes es que, Dios se nos va a manifestar en donde quiera que estemos o a donde quiera que vayamos. Lo que tenemos que tener cuidado es de identificar en cada situación còmo es que èl se està manifestando, para poder seguirlo.

Y, al tener claro ese punto, entonces por donde vayamos èl será quien abra puertas que ningún hombre puede cerrar, y cerrarà puertas que ningún hombre podrá abrir. No decimos que sea fácil ver las manifestaciones de Dios, pero como todo en la vida, la constante compañía de èl nos hará ir entendiendo còmo es que èl trabaja. No nos molestemos pues, cuando lo que planeamos no sale exactamente como lo planeamos, èl tiene mejores planes.

jueves, 6 de agosto de 2015

Confìa en el Señor.

"Confía en el Señor de todo corazón y no en tu propia inteligencia".
(Proverbios 3:5).

El problema de confiar en la inteligencia de uno mismo para hacer algo tiene dos aristas: la primera es que, en muchas ocasiones el resultado nos va a ser negativo porque como nos enseñò un gran empresario, uno no fracasa por lo que sabe de un asunto sino precisamente por lo que "no" sabe de ese asunto. En cambio Dios sì lo sabe.

Y el segundo punto peligroso es que, si por una casualidad llegamos a triunfar una vez sin el consejo de Dios, nos llegamos a creer què: ¿para què lo vamos a necesitar en el segundo? Lo que nos lleva a seguir "triunfando" paso a paso, para què, en el momento oportuno en unà sòlo mala decisión tiremos por la borda todo el trabajo que hemos hecho en el tèrmino de la vida. En otras palabras, si confiamos en Dios tenemos asegurado nuestro futuro.

lunes, 3 de agosto de 2015

Pero el que obedezca.

"Pero el que obedezca vivirà tranquilo, sosegado y sin temor del mal".
(Proverbios 1:33).

Ya se nos explicaron las consecuencias de ignorar los consejos de la sabiduría, y podemos ver que quienes eso hacen padecen muchas consecuencias. Hoy, la palabra nos habla de las bondades de obedecer a la sabiduría. En naciones violentas como las latinoamericanas podemos comprobar a diario esas consecuencias. A donde vayamos encontramos personas que públicamente se conoce que sus pasos por la vida no han sido precisamente como para imitarlos, y viven una vida sin privacidad alguna pues tienen que llevar guardaespaldas a donde quiera que vayan.

Sin embargo, cuando obedecemos a la sabiduría y seguimos sus consejos, podemos ir confiadamente a cualquier parte que sabemos no tendremos que estar viendo para todos lados o espiando quièn se sienta cerca de nosotros. Vivimos tranquilos, sosegados y sin temor al mal, pues no tenemos quièn nos persiga ni quièn, a propósito, nos quiera hacer mal alguno.

sábado, 1 de agosto de 2015

Asì dice la sabidurìa.

"Entonces me llamaràn , pero no les responderè; me buscaràn pero no me encontraràn".
(Proverbios 1:28).

¡Què pena es cuando uno necesita a otra persona y no la encuentra! Nuestro auto se queda tirado en media carretera en la noche, llamamos al mecànico y resulta que està fuera de la ciudad; se nos lastima una muela y llamamos al mèdico, pero nos dice su secretaria que està en un congreso internacional de dentistas.

¡Què horrible es cuando por no ponerle atención a la sabiduría que Dios nos regala, la necesitemos y no estâ, pues en su momento no le hemos puesto atención! Nos dice èste Proverbio que: "entonces, es decir a la hora de la pena y de la angustia, la buscaremos pero ella no se dejarà encontrar, ¿por què? ¿Por perversa? ¿Por vengativa?. ¡NO! Simplemente porque ya no es tiempo de que ella actùe, ella "previene no cura". ¿Lo entendimos?