jueves, 30 de junio de 2016

Lealtad.

"De todo hombre se espera lealtad".
(Proverbios 19:22).

La lealtad es definida como: "Un sentimiento de respeto a los compromisos sugeridos". Por ello, hoy en dìa las empresas internacionales o multinacionales, hacen que sus empleados firmen un compromiso de lealtad, para estar seguros que sus ingredientes, sus fòrmulas, sus métodos, etc, no sean divulgados a los cuatro vientos.

Cuando una persona, aùn después de haber firmado un documento de confidencialidad y de lealtad falta a ese compromiso, entonces es perseguida por la ley y enjuiciada por traición. Dios también tiene esos principios de lealtad, y acaso el momento de la historia que nos habla de la traición màs grande que la humanidad haya visto, està plasmada en el Getzemanì. Judas, sabiendo que su Maestro estaría allì, orando a la media noche, llegó con la guardia para apresarlo y con un beso entregarlo, o sea, traicionando el sentimiento y el compromiso adquiridos . Dios desea que nosotros seamos personas confiables, personas leales a nuestros principios, que dicho sea de paso, son màs sus principios que los nuestros si ya hemos aceptado la sangre de Cristo como suficiente pago por el precio de nuestros pecados. Desnudar los secretos de otras personas, es faltar a la lealtad, por ello, aùn y cuando nos retiremos de algún lugar hay que hacerlo con lealtad, eso se llama también dignidad.

miércoles, 29 de junio de 2016

Los designios del Señor.

"El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor".
(Proverbios 19:21).

Todo ser humano que desea progresar tiene en su corazón planes, metas, proyectos por realizar. Una persona normal no puede estar creyendo que va a recibir algo sin tener que hacer algo por eso que està esperando. En otras palabras, para poder llegar a la meta tienes que dar el primer paso, la meta nunca llegarà a tì sòlo por anhelarla o soñarla, ni mucho menos de regalado.

Dios le diò una sentencia al hombre en los albores de la humanidad, y esa sentencia vale para todo ser humano: "Con el sudor de tu frente comeràs". Nadie, pero nadie en èsta vida puede sentarse a esperar que el pan le llegue a la boca si no suda ese pan con su trabajo. Ahora bien, hemos de entender que el hombre hace planes, se organiza, trabaja en ese asunto, pero que es de Dios el disponer el resultado. Es Dios quien dispone què recibe y què no recibe cada uno de los seres humanos. No es solamente por trabajar que se consiguen las metas, la prueba es que ni siquiera la salvación es por obras, sino por la misericordia de Dios. Mucha gente trabaja diez o doce horas al dìa, pero tiene menos dinero o menos recursos que quienes trabajamos menos tiempo ¿Por què?. Pues porque es Dios quien dispone què recibe cada uno. A Jacob amè, màs a Saùl aborrecì dijo Dios. Y nosotros preguntamos, si ni siquiera habían nacido ni hecho bien o mal, dice la escritura, entonces ¿Por què? Pues simplemente porque a Dios le plujo hacerlo así., pues así son sus designios y èl es soberano.

martes, 28 de junio de 2016

Atender el consejo.

"Atiende al consejo y acepta la corrección, y llegaràs a ser sabio".
(Proverbios 19:20).

Hace aproximadamente cien años, la gente tenía muchos dichos populares que lamentablemente se han ido perdiendo. Tuvimos la suerte de tener ancestros que nos los inculcaron. Y en lo que a nosotros toca, hemos procurado plasmarlos en èsta ventana cada vez que podemos, pues hemos descubierto que tienen bases bìblicas.

"Patojos, el que no sigue consejos... jamàs llegarà a viejo" nos decían (por cierto, la mayorìa de nuestros ancestros han sido longevos). Hoy, vemos en las escrituras el trasfondo de ese consejo. "Instruye al niño en su camino, y aùn, cuando llegue a viejo no lo olvidarà" (Proverbios 22:6). "En la multitud de consejeros està la sabiduría" (Proverbios 11:14). "En donde no hay buen consejero, el pueblo cae" (El mismo Proverbio 11:14). Todos los líderes que Dios ha elegido durante la historia de la iglesia, han sido personas que se someten a la autoridad. Personas que están bajo la cobertura de Dios y que han recibido con gusto la corrección. Que han sido obedientes a los consejos de los ancianos o de las autoridades en turno, bajo la cobertura de Dios. Por lo tanto, creemos firmemente que es un principio que no podemos obviar, si queremos ser ùtiles en el reino de Dios teniendo un liderazgo.

jueves, 23 de junio de 2016

El iracundo.

"El iracundo tendrá que afrontar el castigo; el que intente disuadirlo aumentarà su enojo".
(Proverbios 19:19).

Iracundo, es una persona que es propensa a estallar muy pronto, con una cólera difícil de controlar. Algunas personas se enojan, se molestan, se irritan pero son controlables, en cambio se nos dice que el iracundo, o sea una persona propensa a llegar a la cólera, es mejor dejarla explotar pues si se trata de detenerla aumenta su ira.

Dios ofrece a sus hijos por medio del Espíritu Santo todo lo contrario. El Señor quiere darnos un espíritu apacible, un espíritu que dialogue, un espíritu que lleve tranquilidad a los ambientes a donde lleguemos. Dice la escritura que: "En donde està el Espíritu de Dios, hay paz". Eso quiere decir que si somos coléricos, iracundos, si reventamos pronto, o no tenemos el Espíritu de Dios, o, si lo tenemos hacemos que se aparte de nosotros. Muchas personas, como nosotros que tenemos el problema del carácter, sentimos la gran diferencia de lo que nos cuesta tener relación ìntima con Dios, luego de haber explotado. Al menos en lo personal, si no pedimos perdón, no podemos otra vez hincarnos y sentir esa paz que el mundo no nos puede dar, pero que sì se siente cuando estamos a solas con Dios. Sòlo pidiendo a Dios ayuda, podremos salir de èstos problemas. El puede, y èl quiere ayudarnos.

miércoles, 22 de junio de 2016

Corrige al hijo.

"Corrige a tu hijo mientras aùn hay esperanzas; no te hagas cómplice de su muerte".
(Proverbios 19:18).

Està comprobado científicamente que el niño se forma en los primeros cinco o seis años, es la época en que los padres deben imprimir en el hijo un sistema de vida. Lastimosamente en nuestro medio latino, los problemas matrimoniales afloran mucho por la falta de educación. En otros lugares del mundo afloran por acomodamiento, o sea, por el egoísmo o egocentrismo en que las nuevas generaciones están creciendo.

Esa división en el matrimonio està afectando a nuestras generaciones, y hoy vemos, que hijos que ya debieran estar formados siguen aùn siendo hijos de faldas. Hoy vemos hijos de 30, 35 y hasta 40 años que ya tienen a sus hijos, pero que son dependientes de los padres o de otras personas. ¿Por què? Porque no fueron bien formados en sus primeros años de vida. La escritura nos enseña que: "Si instruimos al NIÑO en su camino, cuando fuere VIEJO, no se apartarà de èl". (Proverbios 22:6). Entonces, si hoy vemos hombres y mujeres que aùn dependen de los padres la respuesta es porque no fueron formados de niños. Y, el problema no sòlo es la "dependencia", sino las duras consecuencias que puede llegar a traer esa mala educación. El proverbio de hoy nos dice que: "podemos llegar a ser hasta los cómplices de su muerte". Otro verso nos enseña que: "El hijo necio, es pesadumbre de su padre, y amargura de su madre". Ahora bien, la pregunta del millón ¿cuàndo termina èsa esperanza? Cuando hay necedad. Cuando no hay reconocimiento del error. Cuando no se acepta, que no se hicieron bien las cosas.

martes, 21 de junio de 2016

¿Prestándolo dinero a Dios?

"Dar al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones".
(Probervios 19:17).

"No hay nada nuevo bajo el sol" dijo el sabio cuando escribió Eclesiastés. Y lo podemos comprobar ahora, dos mil novecientos años después de que lo escribiera. Hoy, el clamor de nuestros pueblos es el mismo: "Si los gobiernos nos se robaran tanto el dinero, tendríamos menos pobres". Nosotros como creyentes quisiéramos eso más que cualquier mortal, o al menos ese debiera de ser nuestro deseo.

Pero, por duro que nos parezca a creyentes o incrédulos, no es el plan perfecto de Dios. Cristo mismo nos dió una sentencia en Mateo 26:11. Lo acaban de ungir para su sepultura con un perfume muy costoso; uno de sus discípulos dice: "mejor hubiera sido vender ese perfume y dar el dinero a los pobres"; y Cristo responde con una "sentencia": "Pobres SIEMPRE tendréis entre vosotros". Nos hemos preguntado por qué Cristo hizo esa sentencia. Pues simplemente porque nos estaba dejando a TODOS (pues nadie es tan rico que no necesite algo, ni tan pobre que no pueda dar) la oportunidad de acercarnos a Dios y de ser, además de bendecidos prosperados por Dios. Pues cada vez que estiramos nuestro mano para ser brazos extendidos de Dios a nuestros prójimos, estamos propiciando la oportunidad de que Dios extienda su brazo hacia nosotros para abundancia. Imagínese usted que le hacemos un favor al presidente de la república, la gratitud que tendría para con nosotros. Cuánto más no la tendrá Dios si hacemos algo por uno de esos sus pequeñitos dice la escritura.


lunes, 20 de junio de 2016

Resultados.

"La pereza conduce al sueño profundo; el holgazán pasarà hambre".
(Proverbios 19:15).

Todo lo que hacemos o todo lo que decimos en nuestra vida tiene una consecuencia o resultado. No podemos esperar tener algo si no nos esforzamos por tenerlo. Es como la escritura nos lo enseña, todos los días estamos en la bifurcación de dos caminos, y, según el camino o la decisión que tomemos así será el final al que lleguemos.

La doctrina de la siembra y la cosecha también nos la enseña la escritura. Si sembramos poco, cosecharemos poco; pero si sembramos mucho, entonces cosecharemos mucho. En otro sentido, la ley de la siembra y la cosecha nos enseña que lo que sembramos eso cosecharemos, nos explicamos. Si una persona siembra un campo de arroz, lo que cosecharà será arroz; si una persona cosecha un campo de maíz, lo que cosecharà será màiz. Si una persona trabaja mucho en lo làico, cosecharà dinero; y si una persona se pasa todo el dìa leyendo la biblia, cosecharà unciòn. Serìa muy injusto que el que trabaje todo el dìa no tuviera dinero, como también sería injusto que el que estudia la biblia todo el dìa no tuviera unciòn. Pero, también es injusto que el que no trabaja espere recibir dinero. Dios es bueno, pero también tiene sus normas y sus estatutos, normas y estatutos que también  maneja con lógica. Nadie puede trabajar y esperar unciòn en lugar de dinero; de la misma manera que nadie puede estudiar la biblia y esperar dinero en lugar de unciòn. Pues Dios dice: "Lo que siembras, eso cosechas". En conclusión, a eso se le llama: Resultados.